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11 Noviembre, 2018

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Cómo sobrevivir a una minicocina

Tal vez no es la cocina de tus sueños, tal vez te gustaría tirar las paredes y darle más metros, pero es lo que tienes y una reforma no está en tus planes. Tranquilo. Con estos consejos, aprenderás a amarla. Créenos. Sí se puede

Una mesa con alas O abatible. Es una idea estupenda para ahorrar espacio en una cocina pequeña. Cuando está plegada, puedes usarla para desayunar y si la abres, incluso puedes hacer alguna comida más completa. Luego la pliegas y vuelves a recuperar los metros perdidos en un plis. Una buena forma de aprovechar el espacio y ser práctico. 

¡Tiro al blanco! No te compliques, olvídate del Pantone entero y apuesta por el blanco. En los muebles, en el techo, en las paredes y, si puedes, hasta en el suelo… Vale, vale, algún detallito puedes meter, pero que lo que predomine sea el blanco. Da sensación de amplitud y lo agradecerás

Barra por arriba, estantería por abajo. Los muebles de doble uso serán un respiro para tu cocina. Tener una pequeña barra es súper útil, te da un poco de apoyo extra, pero si además aprovechas para colocar unas estanterías en la parte de abajo, ¡bingo! tendrás una combinación ganadora.

Una llamada al orden. El orden es indispensable, siempre, pero cuando tienes poco espacio, más aún, cualquier cosa fuera de lugar puede desatar el caos. 

¡Que corran... las puertas! Unas puertas correderas son perfectas para atajar de raíz los problemas de estrecheces. Así aprovecharás al máximo cada recoveco de tu cocina y no tendrás espacios muertos, que no estamos para desperdiciar metros. Si la puerta se oculta en el tabique, aprovecharás al 100% las paredes. 

Dale esquinazo los metros. Una vez más te proponemos que centres la atención en esos lugares que suelen quedar desaprovechados. Las esquinas es uno de ellos y puedes colocar un mueble a medida con lo que necesites tener a mano: las especias, las botellas de vino... tú decides.

Estanterías abiertas Los muebles cerrados ocupan mucho más espacio a la vista, sobre todo los altos, y hacen que la cocina se vea aún más pequeña. Pero los necesitas, claro. El truco para no abigarrar es substituir alguno por baldas. Aligeras y tienes utensilios más a mano. 

Un poco colgado. Rieles, cestos, barras imantadas... Hay ideas para todos los gustos. Esto, además de darle un rollo muy casual, te hará tener todo a la mano y prescindir de cajones o estanterías. Puedes colgar macetas con aromáticas, el cazo, el paño... Decora y a la vez, póntelo cómodo.

Ve hacia la luz...Deja que el sol entre a raudales por las ventanas (si es que tienes) si no, date un tiempo para iluminar bien tu cocina. Unos LEDS bajo los armarios superiores, darán profundidad a la cocina. La luz blanca o neutra son las ideales para ver bien los alimentos y dan más sensación de apertura.

Una encimera mágica. Esto ya es el no va más: una encimera extensible, sí, se pliega y despliega según la necesites. Es una solución súper práctica para tener una superficie más para trabajar en la cocina. Cuando termines de cocinar, la ocultas y como si nada hubiera pasado. ¡Increíble!

Admitámoslo, todos quisiéramos tener una cocina de ensueño, de esas que nos alucinan en las series americanas: con su mesa para desayunar, su isla central, doscientos mil armarios para guardar de todo… en fin, sabemos de lo que hablamos. El problema surge cuando tienes que concretar tus expectativas en pocos metros cuadrados, prescindir de isla, de mesa y casi de armarios, y con eso lograr que esa cocina, sea la cocina de tus sueños. Pero es posible sobrevivir a una cocina pequeña sin morir en el intento con las ideas que te hemos dado y alguna más que te dejamos aquí:

  • Frentes lisos y sin tiradores: aligeran la presencia del mobiliario. Si los tuyos no lo son, cambia los tiradores por unos cuanto más ligeros, mejor.
  • Puertas de cristal: alguna vitrina también hace que los muebles superiores se vean más ligeros y a la vez, decora. Si tus muebles son de medida estándar, puedes cambiar algún frente por cristal sin problema.
  • Revestimientos brillantes: porque rebotan y multiplican la luz que recibe la cocina, y con ello, se amplía. Si no es posible tenerlos o si tus azulejos tienen color, tienes la opción de pintarlos. Barato y fácil.
  • Y por supuesto, una buena planificación: es básica para optimizar el espacio del que dispones.